Uno de los errores más frecuentes (y más peligrosos) en la formación bonificada es no justificar bien la asistencia.
Porque sí, sin firma, no hay bonificación. Así de claro.
Y no, no vale firmar después, ni decir “pero sí estuvo”. La normativa es tajante: la asistencia debe estar debidamente justificada y firmada en tiempo real y por cada sesión.
🔍 ¿Qué implica hacerlo bien?
✔️ En formación presencial:
- Hojas de asistencia firmadas cada día.
- Con nombre, apellidos y firma legible.
- ¡Ojo! Si un día no se firmó, no vale añadirlo luego. Aunque esté toda la clase de testigo.
- Recomendable poner si el alumno no asiste en la hoja de firmar o en observaciones si por algún motivo sale antes o llega tarde.
✔️ En aula virtual:
- El alumno debe entrar identificado con su nombre y apellidos completos (no vale “Samsung S25” o “Pepe”).
- La plataforma debe tener registro de conexiones que identifique a cada participante.
- Si no hay trazabilidad digital… no es bonificable.
💡 Algunas plataformas no guardan bien ese registro. ¿La solución? Asegúrate de usar un sistema que sí lo haga y, si alguien comparte conexiones, combina con hojas de control de asistencia adicionales (aunque sea online).
📉 ¿Qué pasa si falta una firma?
- Cuenta como falta de asistencia.
- Si el alumno no llega al 75% de asistencia, no se puede bonificar su plaza.
- Si falsificas las firmas o manipulas la documentación, puedes tener no conformidades graves.
Porque aquí no se trata de poner trabas, sino de hacer las cosas bien para evitar problemas. La trazabilidad es garantía para ti, para tu cliente… y para Fundae.