Justo antes de Semana Santa, el aplicativo estuvo 5 días sin funcionar: sin acceso, sin poder consultar créditos, sin dar de alta grupos, sin cerrar formaciones…
Y una semana después, seguíamos viendo fallos recurrentes.
En esos momentos es cuando se nota la diferencia entre trabajar “al límite” o trabajar con margen.
La normativa permite comunicar un curso con 2 días de antelación.
Pero la realidad es otra: los sistemas fallan, pueden faltar datos, puede haber
errores técnicos o simplemente imprevistos que no dependen de nadie.
En GESTORA DE FORMACIÓN no tuvimos problemas. ¿Por qué?
Porque trabajamos con previsión. Pedimos la documentación con al menos7 días de margen. No es por capricho, sino por seguridad.
La formación bonificada no solo consiste en cumplir plazos mínimos, también consiste en anticiparse para evitar riesgos innecesarios.
Porque cuando gestionas FUNDAE con planificación, los imprevistos no se convierten en crisis.
Encuentra toda la información en este vídeo de tan solo 1 minuto.
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