Si eres formador freelance o trabajas en un centro de formación y estás intentando vender cursos bonificables por tu cuenta, este post es para ti.
Porque sí, vender formación bonificada puede abrirte muchas puertas, pero si no tienes detrás una buena gestión… esas puertas se cierran solas.
Aquí van los errores más frecuentes que me encuentro en mi día a día (y que puedes evitar):
❌ Prometer que un curso es bonificable… y luego no poder justificarlo
No todo vale. Hay que cumplir requisitos: duración, modalidad, tutores, plataforma, documentación…
✅ Solución: antes de ofrecerlo como “bonificable”, asegúrate con una gestora de que realmente lo es.
❌ No saber calcular la bonificación ni explicarla al cliente
¿Hasta cuánto se puede bonificar? ¿Cómo se aplica en los Seguros sociales? Si no sabes responder, generas desconfianza.
✅ Solución: apóyate en alguien que pueda calcular y explicarlo contigo (¡puedes usar este vídeo para orientarte! 👉 https://lnkd.in/dFdr5FTP).
❌ Dejar al cliente solo con la gestión
El curso puede ser buenísimo, pero si el cliente no tiene quien le gestione la bonificación, puede echarse atrás.
✅ Solución: trabaja con una gestora que ofrezca ese servicio y tú céntrate en lo tuyo: formar.
❌ No comunicar correctamente los cursos en FUNDAE
Sin alta previa o sin documentación adecuada… ¡adiós bonificación!
✅ Solución: que lo gestione una persona que lo haga todos los días y no se salte ningún paso.
❌ Pensar que “ya lo mirarás cuando salga un curso”
Y cuando te sale, ya vas tarde y pierdes la oportunidad.
✅ Solución: ten todo preparado de antemano. Colabora con una gestora desde el minuto cero.
Y es que tú no tienes por qué saber de plazos, documentos o incidencias. Tú sabes de formación. Así que, por favor, delega la gestión en quien se dedica a ello y conviértete en un formador que ofrece soluciones completas (y sin sustos).
Gestora de Formación