Todos, absolutamente todos, trabajamos por dinero. Nadie dice _ «No, ya voy a trabajar y dar el 100%, pero no me pagues» Puede ser el voluntariado. Pero no es el caso.
Trabajamos con muchos formadores. En el equipo trabajamos con ellos cada día. Todos quieren más dinero, más horas, más posición, o que les des las mejores clases y horarios. Y es normal.
Desde el equipo de selección y formación se lleva haciendo un arduo trabajo desde hace meses para conseguir los mejores perfiles, para reducir al máximo la plantilla optimizando la asignación de horas a cada uno, con la intención de ofrecer full-time a muchos de ellos. La preparación de formaciones, onboarding más atractivos y una serie de acciones como desayunos o encuentros para hacer más atractiva la oferta y aumentar el sentimiento de pertenencia a la empresa porque creemos que eso evita la rotación.
Luego nos topamos con la realidad. Hay horas que todo se concentra y necesitamos 40 profesores a la vez, y otras que no hay nada. Pero claro, no hay siempre la necesidad de 40 profesores, por lo que no puedes ofrecer a los 40 jornadas completas.
Luego son los horarios, hay clases de mañana temprano, medio día y tarde-noche. Normalmente no puedes tener a un profe a las 8 am dando clase y a las 9 pm acabando (por muchas horas libres que haya en medio) O debes compensarlo de alguna manera.
También están los requisitos de los clientes, como acentos, especialidades o temas a tratar. No es lo mismo un profe para niños que para empresarios.
Y por último, están los profes que aceptan las clases, te confirman todo, tramitas su alta, su onboarding, su capacitación, y a falta de 2 días, te dicen que te dejan colgado porque tienen algo mejor….. Sin mencionar la infinidad de cosas que suceden durante el curso.
Cómo trabajadoras lo entendemos, cada uno debe mirar por sus propios intereses, pero como equipo… tiene muchas consecuencias para el resto del equipo cuando alguien te deja tirado de un día para otro a pesar de haberse comprometido.
Estamos en un mundo cada vez más individualista y cada vez más cambiante. Ya no entras en una empresa y te jubilas en esa empresa. Y a eso tenemos que adaptarnos.
No sé tú que opinas, porque me pongo en ambos lados (profesor-empresa) y entiendo algunas cosas que nos llevan a tomar decisiones. No todas.
Nosotros, por nuestra parte, seguimos buscando el mejor personal y la manera de ofrecer las mejores condiciones para aumentar ese «Sentimiento de pertenencia» y dar el mejor servicio y experiencia de clases a nuestros clientes.